La obra Federico, un drama
social, nace, según su director Francisco Ortuño,
del teatro utópico lorquiano. Ortuño, que es, a
su vez, director del Centro Andaluz de Teatro, ha acometido otras
puestas en escena del teatro más comprometido de
García Lorca con las representaciones de Comedia sin
título y El público. "El objetivo"
-ha indicado Ortuño- "es recorrer la obra social del
dramaturgo y lograr que el público no permanezca indiferente
de todo lo que ocurre a su alrededor. Es una apuesta por mantener
el compromiso con las raíces del teatro clásico
más contemporáneo".
El director de la obra ha escrito:
"Lorca es un faro imprescindible en la vida de cada persona.
Transitar por la obra social del poeta andaluz es paso obligado
para quienes no están dispuestos a permanecer inmunes a
cuanto ocurre a su alrededor y se resisten a vivir con la tranquilidad
del que dibuja una puerta en la pared y luego se queda dormido.
Federico nace con el propósito de lanzar al aire
un compromiso social con el teatro y el pueblo que lo sustenta.
Se basa sobre todo en Comedia sin título, pero
no renuncia a otros textos del dramaturgo andaluz, que bien en
sus obras dramáticas, en sus poemas o en sus alocuciones,
ha ido conformando un agon dramático, radical y vigoroso.
Nos encontramos ante un teatro en estado de gestación,
en el que la utopía escénica y social de Federico
invade el patio de butacas. Lejos de entrar en biografías
sospechosas, queremos que sea en un Teatro, como metáfora
social, donde se presente el proyecto utópico de Lorca,
encarnado en una imposible convivencia. El espacio dramático
lorquiano es un lugar de encuentro y de conflictos que no se resuelven.
El pueblo se convierte, en última instancia, en el agente
de la verdad.
Federico es un ejemplo de compromiso político,
espejo de un poeta llamado a la militancia, dividido entre los
impulsos del desencanto individual y los de la solidaridad. Es
un quejío interrumpido por las mismas fuerzas denunciadas
que acabaron con la vida del poeta. El público es el protagonista
de la acción teatral, reacciona, se resiste a ser mero
espectador y finalmente lucha."
José
Monleón es el autor de la dramaturgia de este espectáculo.
Para él, con esta obra se "resucita a Federico como
personaje", y se pone un granito más de arena para
que "el teatro sea, además de un arte, un camino para
profundizar con los caminos de la historia".
Para
la actriz María Alfonsa Rosso este es un espectáculo
"potentísimo de emociones, un espectáculo para
los sentidos".
El
reparto, encabezado por Juan Ribó, cuenta con consolidados
actores andaluces como Roberto Quintana, María Alfonsa
Rosso, Victoria Mora, Mauro Rivera, Maica Barroso, Juan Carrascoso,
Juanfra Juárez, y Juan Luis Corrientes. Asimismo el elenco
lo completan diversos actores y actrices como Antonio D. Orellana,
Arturo Parrilla, Cristina Faguás o Rubén Martín.
El
equipo artístico lo integran Enrique Jiménez y María
Puche, responsables de la iluminación, los escenógrafos
Juan Mar y Paco Martínez, Miguel Jurado como encargado
de vestuario, y Manolo Cortés al frente de maquillaje y
peluquería.
La
música original es de Nicolás Medina e interpretada
por Nicolás Medina y Alfonso Barreiro. Los temas musicales
son de Enrique Morente, Mauricio Sotelo, y Robert Wyatt. Ademá,
se cuenta con la participación de la coreógrafa
argentina Perla Jaritonsky y el trabajo con actores de la pedagoga
Begoña Valle.
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2006 ]