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[
Crimen y castigo de Franz Kafka ]
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Presentación
Este
libro es fruto de la investigación que realicé durante algunos años -hace
tiempos- sobre la obra de Franz Kafka. En él, se muestra que El proceso es un remake
-un reordenamiento, diría Borges- de Crimen
y castigo de Dostoievski, y se sigue paso a paso, capítulo tras capítulo,
el proceso de creación de la novela, mostrando el método, la técnica y
los materiales que utiliza Kafka en su escritura. Además, se
revela, por primera vez, la historia secreta que encierra El
proceso.
Introducción
La
vida y la obra de Franz Kafka eran un juego secreto, cuyo manual básico
-aunque no exclusivo- de instrucciones era la novela Crimen
y Castigo de Dostoievski. Este juego tenía como tema principal el
matrimonio, al que exorcizaba, y se realizaba a través de cartas, ya que
los encuentros personales entre los protagonistas no eran convenientes
ni deseables. El juego adquiría su forma más refinada en las obras literarias
que inspiraba, las cuales era el objetivo último del juego, al que retroalimentaban,
confundiéndose así literatura y realidad en esa isla de la fantasía que
habitaba Kafka.
El
período más interesante y productivo del juego es el que corresponde a
las relaciones de Kafka con Felice, en especial el transcurrido entre
el 20 de septiembre de 1912, cuando se inicia la correspondencia, permitiendo
dos días después que Kafka escriba de un tirón La
condena, historia críptica que daba cuenta de lo que serían esas relaciones
que se iniciaban -las reglas-, y principios de 1915, cuando abandona la
redacción de El proceso, obra de final de juego.
Todas
estas situaciones y enredos que Kafka urdía a través de cartas, le daban
la materia prima viviente de su literatura, la cual debía ajustarse además
al guión previo: Crimen y castigo.
De ahí que El proceso está escrito
a la manera de un palimpsesto, es decir, sobre otro texto que lo nutre
y le da sentido, y que hasta el presente permanecía secreto, para confusión
de los lectores y desgracia de los críticos.
Kafka
es un escritor críptico que maneja dos niveles de lectura en su obra:
uno público, al que se accede leyendo el libro -como cualquier otro libro-,
que a veces presenta dificultades insalvables como es el caso de El proceso; y otro nivel, privado y secreto, que requiere clave de
acceso, en el que narra su biografía íntima. La duda de Kafka de si conservar
o no su obra, no tiene nada que ver con la calidad literaria de la misma,
que Kafka sabía era extraordinaria, sino que temía -como bellamente lo
escribió en el relato La construcción-
que alguien encontrara la entrada secreta de su obra, que él consideraba
en extremo indiscreta y perversa.
Si
la lectura tiene dos niveles es porque la obra tiene tres capas o planos.
La primera es el texto base, la segunda la aporta el elemento biográfico
-real- de la historia, y el entretejido de estas dos -la obra misma- es
la tercera capa, la única visible y que oculta las dos primeras. El Proceso resulta ser entonces una novela que narra y oculta al mismo
tiempo las relaciones de Kafka con Felice Bauer, particularmente las relativas
a su fallido compromiso matrimonial, a través de Crimen y castigo.
Elias
Canetti descubrió, a partir de la lectura de las cartas a Felice, que
El proceso estaba relacionado
con el proceso que se le siguió a Franz Kafka en el hotel Arkanischer
Hof, y escribió El otro proceso
de Kafka, en el que se apoya básicamente en la correspondencia y los
Diarios, pero rara vez en el texto mismo de la novela, ya que ésta sin
el referente literario que la nutre permanece hermética, para cualquiera,
así se trate de un gigante de la talla de Elias Canetti. El mismo lo reconoció
y dijo que
su meditación en torno a El proceso,
constituía una injerencia "que no quitaba a la novela absolutamente
nada de su siempre creciente misterio".
La
obra de Franz Kafka se nutre en sus raíces más profundas de literatura
de una forma que hasta el momento nunca se había visto, dando lugar a
innumerables y complejas interpretaciones, que no se contradicen entre
sí, sino que se complementan, pues nos encontramos frente a un escritor
y una obra elevados a la segunda potencia, que no se puede leer linealmente
porque requiere mínimo tres dimensiones -capas-, a veces cuatro, y probablemente
más.
Pero
no es de la interpretación de la obra de Kafka de lo que trata este libro,
sino del método, la técnica y los materiales que emplea para la construcción
de El proceso. A grosso modo podríamos decir que el método es cinematográfico, la técnica
onírica y los materiales provienen de Crimen y castigo -primera capa- y del anecdotario de sus relaciones
con Felice -segunda capa-.
Por
supuesto, no se trata de un trabajo exhaustivo ni mucho menos, sino que
lo que se quiere es mostrar a grandes rasgos -a través de gruesas pinceladas-
el camino a seguir en la exploración de este y otros textos del mismo
autor -antes de que lleguen los analistas.
©
Guillermo Sánchez Trujillo
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